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POESIAS de Carlos R Mondaca |
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El Asno
Bajo el doloroso
pesar de su carga,
triste y pensativo, por la senda larga.
Mudo y resignado, bajo la amenaza
del amo implacable, por la senda pasa.
Siembra de
amarguras, su ruta de abrojos.
Dolor de dolores, la luz de sus ojos.
Visión de agonías, el sol que lo abrasa...
Y el asno a lo largo del camino pasa.
La senda infinita
se alarga, se pierde,
polvorienta, eterna, por el campo verde...
Rumor de la fuente que en la hierba brota.
Y el asno a lo largo del camino trota...
Tiembla en una
estrella la noche vecina.
El asno jadea... Camina! Camina!
¡Morir de cansancio ! ...La fusta lo azota.
Y el asno a lo largo del camino trota.
Los potros, al campo; la vaca al pesebre,
y el asno a la cuerda...Lo abrasa la fiebre
del sol y las sendas. Y mientras recuerda
que están todos hartos, él muerde su cuerda.
Perdido en sus
sueños el asno medita,
que él solo ha tenido la gloria infinita
de que consagrara sus lomos un día,
cruzando el desierto, la Virgen María.
Que aún tienen
sus ojos temblones de palmas,
de la apoteosis del Rey de las almas;
y enciende aún su aliento la sagrada fiebre
de la noche-aurora que ardió en el pesebre.
Que el lago de su
alma solo a la mentira
azotó en inmensas tempestades de ira;
y trono su lengua como una trompeta
sobre los pavores del Falso Profeta.
Que humilde y
callado lo vieron los astros
seguir del Quijote los ínclitos rastros,
y que nadie puede borrar de su historia
la página augusta que besa la gloria.
-Señor don
Quijote, tú solo tuviste
piedad del humilde y amor para el triste:
y en Sancho encendiste la santa locura,
y al asno le diste tu heroica amargura!...
Señor Jesucristo,
tu amor infinito
consagró al mendigo y abrazó al maldito,
y en tu ruta santa, sembrada de enconos,
hiciste del asno tu espléndido trono.
Porque la mirada
de Dios te ha bañado,
el dolor te ha puesto su sello sagrado;
y porque has sufrido con tanta nobleza,
te yergues magnífico de gloria y tristeza.
Y junto a tí
pasan los hombres sin verte,
con sus pobres ojos que vela la muerte...,
con sus pobres ojos, que desde su abismo,
no han podido nunca mirarse a sí mismos....
Que humilde y
callado lo vieron los astros
seguir del Quijote los ínclitos rastros,
y que nadie puede borrar de su historia
la página augusta que besa la gloria.
-Señor don
Quijote, tú solo tuviste
piedad del humilde y amor para el triste:
y en Sancho encendiste la santa locura,
y al asno le diste tu heroica amargura!...
Señor Jesucristo,
tu amor infinito
consagró al mendigo y abrazó al maldito,
y en tu ruta santa, sembrada de enconos,
hiciste del asno tu espléndido trono.
Porque la mirada
de Dios te ha bañado,
el dolor te ha puesto su sello sagrado;
y porque has sufrido con tanta nobleza,
te yergues magnífico de gloria y tristeza.
Y junto a tí
pasan los hombres sin verte,
con sus pobres ojos que vela la muerte...,
con sus pobres ojos, que desde su abismo,
no han podido nunca mirarse a sí mismos...
¡Solo como un
alma!...Prosigue la senda...
Que triunfen los necios; Que nadie te entienda...
Tranquilo y heroico camina, jadea:;
la cumbre está lejos, y arriba la idea!...
Tú solo, tú solo
tendrás la montaña
por solio, cuando hayas cumplido la hazaña...
..............................
Brotarán en lirios de sangre tus huellas;
y habrá en cada huella temblores de estrella!...